Una pulsera que apuesta por lo esencial. Sus pequeñas cuentas de plata, pulidas una a una, crean una fila uniforme que se adapta a la muñeca con un movimiento suave y fluido. Tiene ese brillo discreto que queda bien con todo y que da un toque pulido sin esfuerzo. El diseño es ligero, cómodo y ajustable, ideal para llevarla sola en días minimalistas o mezclada con otras pulseras cuando te apetece jugar con capas. Es una de esas piezas que terminan en tu muñeca casi sin darte cuenta? y de ahí no se van.