Un charm que suena a días de sol. Esta caracola en plata bañada en oro de 18 kt combina un exterior mate con ondas marcadas y un interior dorado más intenso que aporta profundidad y un toque muy especial. Su diseño tiene textura, movimiento y ese aire relajado que recuerda a paseos por la orilla. Es una pieza ligera y muy combinable, ideal para llevar sola o mezclada con otros charms marinos. Perfecta para quienes buscan un detalle dorado con personalidad, sin excesos.