Un aro versátil y delicado decorado con pequeñas bolitas doradas que le dan un toque artesanal y super femenino. Es de esos piercings que funcionan en mil sitios: lóbulo, hélix, tragus, rook; tu eliges dónde suma más. El baño de oro de 18 kts sobre plata 925 aporta un brillo cálido y precioso, fácil de combinar con cualquier otra joyita que lleves. Ligero, cómodo y con ese puntito especial que hace que se vea diferente sin exagerar.